Vivencias de una maestra

12 Pandas

Me gusta cuando las personas hablan con los ojos, porque con una simple mirada se llega a lo profundo del corazón. Y aquí me tenéis a mí, hablando desde mi corazón para cerrar este bonito ciclo con mis 12Pandas. Soy una maestra de corazón que se marcha con la mochila llena de aprendizajes, con la mirada siempre en el próximo reto y llena de infinito agradecimiento a quién dirige mis pasos porque sabe cuál será mi destino.

Agradecimiento.

Es la palabra que me surge al pensar en mis 12 pandas, ¿quienes son? os preguntaréis.

Son 12 pandas que han crecido conmigo durante este curso, una aventura que empezó sin que fuera yo la elegida para esa aula, pero es la vida la que te pone, porque hay tareas que están hechas para ti, a modo de escuela para que aprendas algo. Una tarea ardua, bonita pero a la par agotadora, te entregan bebés por los que tú tienes que hacer absolutamente todo, durante muchas horas al día, para mi se convirtieron durante este tiempo parte esencial. Hubo días duros realmente, en los que llegar a todo era imposible, pero se hizo desde el cariño y esfuerzo.

Ellos se hicieron a mi y yo a ellos, las actividades que realizamos juntos no fueron siempre las estandares que venían en la guía, fueron pensadas para cada uno, personalizadas, ya que siempre he creído que la vía de desarrollo neuronal favorita de un maestro debería ser el juego, a eso me harte, a jugar con ellos, a darles cariño y como no a llevarlos en un trozo de mi corazón por siempre. No fue fácil, me tuvieron que aguantar tanto padres, como bebés mi errores y despistes, los bebés mis excesos de besos (aunque en eso soy muy reacia a obligar a dar besos y a que te agobien con besos) pero reconozco que con tanta adorabilidad junta era difícil resistirse. La dí toda como se dice, pero es que mis compañeras me han enseñado que en este trabajo nos damos todo a nuestros pequeños. Hubo días que compaginar ser mamá de dos, la casa, el aula y todo lo demás fue hacer equilibrios en la cuerda floja, pero a todo se llega, pasión es la palabra clave.

Hoy cierro una etapa y continuo mi camino, no sé que me deparará, pero estoy agradecida con la experiencia vivida. Con mis compañeras, con mi jefa (que no le gusta que le diga así jaja) he aprendido mucho de vosotras y os admiro por el trabajo tan bonito que hacéis en el día a día.

A los panda-papás, ha sido muy enriquecedor para mi compartir cada día con vosotros, porque compartí con vosotras mamis, los mismos miedos que yo he sentido, las mismas alegrías por los avances de cada peque que yo sentía como propias, porque me habéis regalado un «ánimo» en días que se estaba más bajo, incluso me habéis compartido jabón para limpiar las manchas de la ropa de mis hijos jaja un ¡Hurra! por las mamás que comparten tips marujiles (eso une mucho) y no puedo olvidar los croissants de chocolate, las cocas de llanda y podría seguir. A los yayosPanda, en vosotros veía a diario el amor sin esperar nada a cambio, vuestros ojos llenos de la vida que os transmitían vuestros bebés y escuchar vuestras historias y vivencias. Simplemente gracias por confiar en mí y transmitirme tanto cariño.

Ha sido un curso en el que aprendí de la diversidad, yo misma la represento, ya que no nací en Valencia, aunque pasar casi toda mi vida aquí, haga que me sienta de aquí y ame la terreta como la que más, aunque para muchos ojos NO soy de aquí y eso es una barrera invisible contra la que seguiré luchando.

A mis alumnas de prácticas y compañeras, aprendí que la discapacidad no es el límite, sea visual, cognitiva, da igual, comprobé que son las ganas, la fuerza, la motivación, la superación personal, la gasolina que de verdad mueve el motor y eso a ti no te va a parar y te lo dije claro, no dejes que nadie te diga lo que no puedes hacer, estas lineas sabes que están dedicadas a ti.

Incluso la edad NO es limitante ya que tuve la suerte de compartir con una gran mujer que me enriqueció de forma que no os imaginaís, ella era la alumna de prácticas en mi aula, pero era yo la que aprendía de ella, porque a ser buena persona, noble, con valores y grande no se aprende en los institutos se aprende en casa y ese ser, se expande en cada persona que conoces y enriqueces, eso hizo ella conmigo durante ese tiempo que compartimos y la frase: «una coca cola fría» siempre nos unirá para quedar y tomárnosla, verdad?

El ciclo se cierra aquí, el próximo curso me han comunicado que no continuo con mis 12Pandas, pero me voy con la mochila llena, no negaré que me da pena, pero sé que donde se cierra una puerta, se abre otra llena de posibilidades, más retos y emocionantes inicios. Han sido mis 12pandas corriendo, sonriendo, jugando, llorando, abrazando, mimando, siendo y aportando, llenando mi corazón y solo os puedo desear lo más bonito de la vida, que sigáis así de felices y cada curso seáis el Panda que llene el corazón de vuestra seño, como hicisteis con el mío. Gracias por todo.

Merci Tania – @lamdemoisselledufle

Con cariño Seño Joyce

Pandas 2018/2019

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